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    Tierra de vientos > Instrumentos > Instrumentos | Número 16 (Sep.-Oct. 2013)
    Por Edgardo Civallero

Cordófonos andinos (02): la guitarra y sus temples


Cordófonos andinos (02): la guitarra y sus temples

No puede decirse que la guitarra sea un instrumento "andino" por excelencia (a pesar de que en los Andes se hayan construido algunos modelos locales). Sin embargo, a lo largo de la cordillera su interpretación posee unas características lo suficientemente particulares como para que pueda hablarse de una "guitarra andina". Por un lado, se trata de la forma de ejecutarla (combinación de melodía y armonía, uso de bajos, uso de voces dobles, empleo continuo de apoyaturas y efectos sonoros); por el otro, de la manera de afinarla o "templarla".

Los distintos "temples" o afinaciones alternativas de los instrumentos de cuerda suelen ser creaciones de los músicos populares para lograr tocar la mayor cantidad posible de cuerdas "al aire". Esto simplifica el trabajo de la mano izquierda y permite obtener una mayor (y mejor) sonoridad.

Los estudios musicológicos de campo revelan además que la afinación de la guitarra "tradicional" en América del Sur suele adecuarse a la tesitura del cantor; por lo general suele ser más grave que la afinación estándar (es decir, la nota La es menor a 440 Hz).


Cordófonos andinos (02): la guitarra y sus temples

En Argentina, los temples de guitarra (de los cuales existen al menos medio centenar) se concentran, sobre todo, en el área pampeana. La guitarra ejecutada en las zonas andinas (Noroeste, Cuyo, Patagonia) suele ceñirse a la afinación tradicional y a un puñado de temples particulares. Uno muy popular en el noroeste (área "andina" argentina por excelencia) es el "temple del diablo". Aunque suele denominarse así a toda afinación que difiera de la estándar, el "temple del diablo" más habitual requiere afinar la quinta cuerda en Sol y la sexta en Re.

Al otro lado de la cordillera, en Chile, se usan los "finares" o "afinares traspuestos". La sentencia popular declara que "las afinaciones son cuarenta", aunque en territorio chileno superan esa cifra. Algunas de ellas no emplean la sexta cuerda, o crean órdenes dobles artificiales (dos cuerdas afinadas al unísono). Además de la afinación estándar ("por común" o "por derecha"), destacan la "por Argentina", la "para cueca", la "por transporte" y el "temple del diablo". Para la tradición músico-literaria chilena del "canto a lo poeta" se utilizan algunos "finares" especiales.


Artículo. "La guitarra tradicional chilena. Afinaciones", por Sergio Sauvalle Echeverría.



Cordófonos andinos (02): la guitarra y sus temples

En Bolivia se utilizan temples como el "requinto en Sol", el "requinto en La", tres distintos "temples falsos" de Vallegrande, un "temple falso natural en Re" y el "temple diablo". Dentro de la interpretación guitarrística boliviana pueden identificarse al menos cuatro estilos: el chuquisaqueño (empleado para cuecas y bailecitos), el paceño y cochabambino (para boleros), el cruceño (para kaluyos y tonadas vallegrandinas) y el tarijeño (para chacareras y gatos).

Existen variantes tradicionales bolivianas de la guitarra, llamadas "jitarras" o "guitarrillas", mucho más pequeñas que la guitarra común (criolla o española), y similares, en cierta forma, a la antigua vihuela. Tales cordófonos suelen incluirse dentro de la categoría de las "guitarrillas", que va íntimamente asociada a los charangos.

En la sierra peruana se ha identificado un gran número de estilos guitarrísticos distintos, algunos de ellos poco estudiados. Quizás los más conocidos son los de los departamentos de Ayacucho (y áreas vecinas del de Arequipa), de Ancash y de Huánuco, y de la provincia de Cajatambo (norte del departamento de Lima). Estas regiones comparten algunos temples comunes, como el "llano" (estándar); el "diablo", "baulín" o "transportado"; el "arpa" o "2 de noviembre"; y el "Sánchez Cerro", nombre de un presidente al que le faltaba un dedo. Otros temples son particulares de algunos departamentos: el "plebeyo" y el "tampishino" están presentes en Huánuco y Lima, mientras que el "corisino", el "bordón", el "mallqui" y el "conchucano" se encuentran en el de Ancash.

En la actualidad, buena parte de los guitarristas "andinos" peruanos utilizan estilos y temples ayacuchanos para la mayor parte de sus interpretaciones; de esta forma se están perdiendo otros estilos y temples locales, como p.e. los del departamento de Arequipa.


Artículo. "Las afinaciones de la guitarra en el Perú", por Luis Salazar Mejía. En El Rincón Musical Peruano.
Artículo. "Las afinaciones de la guitarra en Huánuco, Perú", por Félix Villarreal Vara. En Revista Musical Chilena.
Artículo. "La guitarra andina en Conchucos".
Artículo. "Seis cuerdas entre 'duendes' y 'camaquenes'", por Marcela Cornejo. En Cantera de Sonidos.


Finalmente, en las áreas septentrionales de la cordillera andina (Ecuador y Colombia), la guitarra puede interpretarse en distintos estilos, pero, por lo general, mantiene la afinación estándar o, en todo caso, incluye algunas pequeñas variaciones.


Artículo. "La guitarra en Colombia", por Edwin Guevara. En Arca de Música.
Libro. "Música popular tradicional del Ecuador", por Juan Mullo Sandoval.


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