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    Tierra de vientos > Tradiciones > Leyenda | Número 15 (Jul.-Ago. 2013)
    Por Edgardo Civallero

Quirquinchos cantores


Quirquinchos cantores

Hay varias leyendas que relatan el origen del charango. Quizás la más conocida sea la del "quirquincho músico" o "quirquincho cantor".

Hubo una vez un quirquincho [armadillo] que estaba loco por la música. Había nacido en un arenal de Oruro, y todas las tardes trepaba hasta una roca para oír silbar al viento. Cuando llovía, caminaba hasta la orilla de la charca más grande y se quedaba oyendo el canto de las ranas.
- ¿Me enseñan a cantar? – les pedía. Pero las ranas se burlaban: "Un quirquincho jamás aprenderá a cantar".
Una tarde pasó un hombre transportando una jaula con canarios. Cuando el quirquincho oyó ese canto, se sintió profundamente conmovido. Sin que el jaulero se diera cuenta, lo siguió, arrastrándose por la arena durante leguas y leguas.
- Miren al quirquincho, como corre detrás de los canarios – se rieron las ranas. - Seguro que les pide que le enseñen a cantar.
- Los canarios son ranas que vuelan. Y ni siquiera cantan tan bien como nosotras – dijo una rana vieja y engreída.
Cuando sus patitas ya no pudieron correr más, el quirquincho se quedó tirado en la arena, hasta que el último trino se perdió a lo lejos. De noche, volviendo a su cueva, vio luz en la casa de Sebastián Mamani, el hechicero del pueblo.
- Compadre, usted que todo lo puede, ¿puede enseñarme a cantar como un canario? – le pidió. Otro se hubiera reído de los sueños musiqueros del quirquincho, pero Mamani era un sabio.
- Puedo enseñarte a cantar mejor que los canarios. Solo que deberás pagar la enseñanza... con tu vida.
- Acepto cualquier cosa con tal de cantar.
- De acuerdo. Cantarás desde mañana. Pero esta noche perderás la vida – dijo el hechicero.
- ¿Cómo? ¿Voy a cantar después de muerto?
- Así es.
Al amanecer, Mamani salió del rancho llevando un charango entre sus brazos. Los dedos de su mano izquierda apretaban las cuerdas contra los trastes del instrumento. Los dedos de su mano derecha rasgueaban las cuerdas con soltura. Sin dejar de tocar pasó por delante de la charca.
- Oigan todas... – llamó una rana. – El quirquincho está cantando. Y canta mejor que los canarios – agregó.
- Mejor que los grillos – dijo otra rana.
- Mejor que nosotras – tuvo que reconocer la más vieja y engreída de las ranas.

[Texto tomado de "El quirquincho músico", uno de los "Cuentos para no dormir" emitidos por Canal Encuentro de Argentina].


Artículo. "El quirquincho músico", en Charango para todos.


Video 01. "El quirquincho músico". En "Cuentos para no dormir" de Canal Encuentro, Argentina.


Imagen A.


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