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Historia de la música andina
    Tierra de vientos > Música > Historia | Número 13 (Ene.-Feb. 2013)
    Por Edgardo Civallero

Introducción a la música de sikuris


Introducción a la música de sikuris

La zampoña o flauta de Pan es un instrumento de viento con una larga historia y una amplia difusión entre las sociedades de los Andes.

Las flautas de Pan andinas más conocidas son, sin duda, las interpretadas en el área de la meseta del Collao (sur del Perú y altiplano boliviano) y en las regiones aledañas (norte de Chile, noroeste de Argentina). Eso incluye los sikus, phukus, phusas o lakas (de doble hilera) y algunas flautas de hilera simple. En líneas generales, los sikus (los más difundidos) son interpretados por conjuntos musicales que emplean entre una veintena y un centenar de instrumentos: las célebres "bandas de sikuris". Acompañados por distintos tipos de elementos de percusión (bombos, cajas, redoblantes, tambores, platillos y/o triángulo), los "sikuris", "phusiris" o "zampoñeros" (músicos-bailarines, intérpretes de flautas) ejecutan temas que suelen recibir el nombre genérico de "sikuriadas" o "sikureadas". Ciertos conjuntos incorporan en su formación a cuerpos de bailes adicionales, generalmente femeninos.

Esta forma de interpretación es reconocida por la espectacularidad de su presentación y la del sonido resultante. El formato se ha popularizado en buena parte de la América andina, extendiéndose desde su lugar de origen a áreas geográficas vecinas y, en general, a todos aquellos lugares en donde existan comunidades boliviano-puneñas desarrollando alguna actividad musical. Las bandas de sikuris se han difundido tanto que, dentro del ámbito de la "música andina" como género, la imagen de estos conjuntos se ha asociado directamente a la idea de "flauta de Pan andina tradicional", en detrimento de otras agrupaciones igualmente tradicionales que caen paulatinamente en el olvido o se mantienen desconocidas (por ejemplo los antec o chunchos de Perú).


Introducción a la música de sikuris

En algunas bandas de sikuris, un mismo individuo sopla una flauta de Pan, golpea un bombo y baila a la vez. Y si bien los pasos de baile de los flautistas no son ni muy elaborados ni complicados en demasía, danzar y tocar en sintonía con el resto de compañeros, a veces ebrios y casi siempre a altitudes que superan los 3.000 metros sobre el nivel del mar, es toda una proeza.

Para soplar una flauta y golpear un bombo al mismo tiempo, el músico sostiene la zampoña con la mano izquierda y se cuelga el membranófono del hombro izquierdo, golpeándolo con la maza que sujeta en la mano derecha. Los bombos más empleados para este tipo de interpretación son los wankar y los wank'ara.

Cada banda o conjunto hace sonar una "tropa" de sikus. El término "tropa" designa al conjunto de flautas de Pan del mismo tipo, organizadas y estructuradas de una determinada manera. Un conjunto que, por lo general, reúne distintos tamaños del mismo instrumento y varios ejemplares de cada uno de esos tamaños, lo que le confiere unas características sonoras propias, permitiendo diferenciar a una "tropa" de otra y a las bandas que ejecutan cada una de ellas.

En los siguientes párrafos se analizará una "tropa" en particular: la de sikus ch'alla. Se trata de flautas de Pan andinas "estándar", "profesionales" o "comerciales" de doble hilera, con 7 y 8 tubos de caña chuki cada una. La tropa cuenta con cuatro tamaños de flautas, llamados (de menor a mayor) chuli, malta, sanka y toyo. Los cuatro instrumentos tienen exactamente las mismas notas ordenadas de la misma forma, pero suenan en octavas paralelas: las notas de la sanka suenan una octava más alta/aguda que las del toyo, las de la malta una octava más alta/aguda que la de la sanka, y las del chuli, una octava más aguda que las de la malta. Ello implica que los tubos del toyo son el doble de largos que los de la sanka y así sucesivamente.

Por lo general, las "tropas" de flautas de Pan andinas incluyen tres o cuatro tamaños afinados en octavas paralelas; en ocasiones se suman instrumentos en cuartas y quintas paralelas, o incluso en terceras. En raras ocasiones una "tropa" reúne solo dos tamaños, y en algunos casos muy notables puede incorporar hasta nueve. Si bien una "tropa" viene definida con un número de tamaños determinado, una banda de sikuris puede decidir no usarlos todos (p.e. por falta de músicos capaces de tocar esos tamaños, sobre todo los más grandes).


Introducción a la música de sikuris

A su vez, como se mencionaba más arriba, una "tropa" incluye varios ejemplares de flauta dentro de cada tamaño. Continuando con el ejemplo de los sikus ch'alla, la "tropa" suele consistir en doce instrumentos: cuatro chulis, cuatro maltas, dos sankas y dos toyos. Evidentemente, pueden ser más (p.e. cuatro de cada uno) o menos (descartar los toyos, por la dificultad de su interpretación).

Otra cuestión a tener en cuenta es que las flautas de doble hilera son interpretadas "a mitades": cada fila, hilera o "amarro" es ejecutado por un músico. De esta forma, para ejecutar un chuli de la tropa de sikus ch'alla se necesitan dos sikuris: uno que sople el chuli arka y otro que haga lo propio con el chuli ira. Dado que la "tropa" tiene una media de cuatro chulis, hacen falta ocho sikuris. Repitiendo esta operación con el resto de tamaños del instrumento, una banda que use los sikus ch'alla precisa de veinticuatro intérpretes, además de al menos un ejecutante de bombo y otro de redoblante (en este caso particular, los sikuris no tocan percusión).

La "tropa" recibe el nombre del tipo de flauta de Pan empleada. A su vez, la banda o conjunto que interpreta esa "tropa" recibe, por lo general, el nombre de la "tropa" de flautas que ejecuta; el estilo de música que interpreta copia, asimismo, el término. De esta forma, la "tropa" de sikus chiriguanos (sikus de dos mitades con 3/4 tubos) se llama "chiriguanos"; el mismo nombre recibe la banda de músicos que sopla esa "tropa", y el estilo de música resultante.


Introducción a la música de sikuris

La mayor parte de los grupos que, desde la década de los 60', se dedicaron a la "música latinoamericana" o "andina" en general, incluyeron en su repertorio, de una u otra forma, música para bandas de sikuris. A excepción de un puñado de raras grabaciones realizadas a auténticos conjuntos comunitarios de sikus (e incluidas en discos etnográficos), la mayoría de las sikuriadas que figuraron en los trabajos discográficos de la época fueron interpretadas con un máximo de 4 sikus y correspondían, sobre todo, al estilo de sikuri mestizo/urbano. Algunos ejemplos pueden encontrarse en placas de grupos como Curacas, Kollahuara, Inti-Illimani, Quilapayún, Illapu, Los Jairas, Jaime Torres, Los Incas o Los Calchakis.

A finales de los 70' y, sobre todo, durante la década de los 80', los conjuntos de "música andina" adoptaron instrumentos, estilos y técnicas de interpretación más cercanos a los de las bandas tradicionales. Ello permitió que sus sikuriadas tuvieran un sonido más cercano al logrado por los intérpretes originales del altiplano. Entre esas agrupaciones pueden mencionarse a Raíces Incas, Altiplano, Alturas, Los Kjarkas, Kamaq Pacha Inti, Ruphay, Wara, Arak Pacha, Takillakta, Alpamayo, Markamaru y, sobre todo, a Awatiñas, que difundió distintos estilos Aymara de música para sikuris.

A partir de los 90', el respeto por las formas tradicionales de interpretación y el interés por los distintos estilos de sikuriadas pareció acentuarse. Eso no solo llevó a que los grupos comerciales invirtieran aún más esfuerzo en lograr un sonido "auténtico"; también se incorporaron definitivamente a los circuitos de distribución comercial las producciones de agrupaciones musicales indígenas y campesinas (que llevaban grabando al menos desde mediados de los 70'). Entre los primeros cabe destacar a Andino, Boliviamanta, Inkuyo, Machaqa Qhantati, Kollamarka, Ukamau y Alaxpacha.

Merced al auge de Internet, en la actualidad es posible encontrar música de sikuris de todos los estilos, interpretadas por pequeñas y grandes bandas en todos los Andes.


Artículo. "Sikuri: ondas sonoras en los extramuros del mundo", por Christian Reynoso. En NoticiasSER.
Artículo. Sikurin Utapa: La casa del sikuri.


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