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    Tierra de vientos > Instrumentos > Instrumentos | Número 12 (Nov.-Dic. 2012)
    Por Edgardo Civallero

Los membranófonos andinos: generalidades


Membranófonos andinos

Los membranófonos se cuentan, junto a los idiófonos, entre los más antiguos elementos productores de sonido. Se trata de instrumentos de percusión que suenan cuando una o dos membranas o parches tensos (de cuero, metal, plástico...) son puestos en vibración mediante golpes con las manos, palillos, mazas u otros elementos.

En la América andina, los membranófonos tuvieron una presencia importante, como atestiguan los restos arqueológicos y las crónicas coloniales. Entre los primeros merecen mención los tambores de cerámica y las representaciones de tamborileros pintados y moldeados de las culturas Nazca y Moche/Mochica (Perú). Entre las segundas, las más destacables son las ilustraciones de la "Nueva Corónica y Buen Gobierno" de Felipe Guaman Poma de Ayala (ca. 1615).


Membranófono, en Wikipedia.
Artículo. "Membranófonos", por José Ignacio Perdomo Escobar. En Biblioteca Luis Ángel Arango.
Artículo. "Membranófonos", en Memoria Chilena.


Imagen 01. Tambor de cerámica Nazca.
Imagen 02. Tambor pequeño de la cultura Nazca.
Imagen 03. Tamborilero en una vasija Moche.
Imagen 04. Tamborilero en una ilustración en cerámica Moche.
Imagen 05. Tambor en las crónicas de Guaman Poma de Ayala.


Los membranófonos andinos pueden ser ejecutados por un intérprete exclusivo del instrumento o bien por un flautista que ejecuta a la vez aerófono y percusión. Los ejemplos más conocidos de la primera categoría son las tradicionales "copleras" (cantantes de coplas) andinas, que acompañan sus canciones con diferentes tipos de tamboriles, o los percusionistas que forman parte de algunas bandas de instrumentos de viento tradicionales (p.e. mohoceñadas, tarkeadas) o modernas (bandas de cobre). La segunda categoría incluye a intérpretes de pinkillos y zampoñas que con una mano hacen sonar la flauta y con la otra golpean distintos tipos de tambores.


Imagen 06. Membranófonos andinos en el Museo de Instrumentos Musicales de La Paz (Bolivia).
Imagen 07. Intérpretes de caja (copleras, noroeste de Argentina).
Imagen 08. Intérpretes de pinkillo y caja (roncadoras, norte de Perú).


Membranófonos andinos

El wankar, bombo Italaque, bombo Charazani o bombo k'antu, comúnmente conocido como "bombo sikuri", es originario de la región de Italaque (provincia Camacho, departamento de La Paz, Bolivia) y se ha difundido por toda el área de la meseta del Collao (altiplano peruano-boliviano). Se emplea para acompañar, entre otros, a los conjuntos de sikus de Italaque y de sikus k'antu bolivianos. El wankar mide unos 75 cms. de alto y unos 60 de diámetro, lo cual lo convierte en uno de los membranófonos más grandes del área andina. Tradicionalmente se construye a partir de un tronco de laurel o sauce ahuecado mediante brasas y herramientas de carpintería; de hecho, los intérpretes de wankar suelen ser llamados k'ullu q'ipis (en quechua, "carga-troncos"). Debido a la dificultad del proceso de elaboración, en la actualidad este membranófono se hace aprovechando barriles viejos o usando maderas terciadas, lo cual permite además crear ejemplares aún más grandes.

Posee parches de cuero (llama, alpaca, oveja, cabra, ternero) en sus dos extremos; en el caso de los bombos k'antu (los que acompañan la banda de sikus homónima), el cuero es pelado, y en el caso de los bombos Italaque, conservan el pelo. Además, los primeros no llevan aros y los últimos sí. Estas diferencias estructurales, que antaño permitían identificar las diferentes variedades del instrumento, se han ido perdiendo en los últimos tiempos; en la actualidad se elabora con parches con pelo y sin aros, y se lo llama simplemente "bombo". Se ejecuta con una maza, llamada jawq'aña en aymara o waqtana en quechua.

Antiguas tradiciones andinas asocian el sonido de los grandes bombos con las fuerzas de la tierra; se dice que a través de su latido habla el inframundo, que es donde vive la música. Otras tradiciones mencionan la presencia de espíritus en el vientre de los bombos, y otras indican la necesidad de colocar dentro de ellos determinados objetos, como colibríes disecados, piedrecillas o plumas: de esa manera, la fuerza de la voz del instrumento se multiplicará y tendrá extraños poderes.

En las bandas más modernas (incluyendo a las de bronce), el sitio del wankar suele ser ocupado por el llamado bombo banda, bombo de procesión o bombo de ceremonia, enorme membranófono perteneciente a la banda militar europea.


Imagen 09. Wankar.
Imagen 10. Bombos wankar.
Imagen 11. Bombo banda en Tupiza (Bolivia).


Membranófonos andinos

La "wank'ara" (o "medio Italaque" en Bolivia) es un derivado del wankar; tiene su misma estructura pero la mitad de su altura, y puede combinar varios de sus rasgos secundarios; la forma más habitual es la que posee parches con pelo y no tiene aros. Llamado en ocasiones "caja" o "bombo", es un instrumento muy común en la actualidad en todos los Andes, especialmente entre los conjuntos urbanos de "música andina" y entre muchas comparsas de sikuris. A pesar de su gran difusión y del amplio empleo del nombre para designar a este tipo de membranófono, es preciso señalar que no se trata de la verdadera wank'ara.


Imagen 12. "Wank'ara" 01.
Imagen 13. "Wank'ara" 02.
Imagen 14. "Wank'ara" 03.
Imagen 15. "Wank'ara" 04.
Imagen 16. "Wank'aras" en una banda de sikus en Bolivia.


En el norte del Perú se utiliza la "caja", un bombo muy similar, en forma, al "medio Italaque". Se lo emplea sobre todo para acompañar a los pinkillos de las roncadoras. Lleva membranas de cuero pelado y una charlera o chirlera, cuerda (sencilla, o con astillas de caña y espinas atadas) que cruza el parche no percutido de lado a lado y que ejerce de bordón. Membranófonos similares se emplean un poco más al sur, en el departamento de Cajamarca, para acompañar a los pinkillos locales.


Imagen 17. Caja de roncadoras 01.
Imagen 18. Caja de roncadoras 02.


Membranófonos andinos

La wank'ara (del quechua wankar, "tambor", y k'ara, "pelado") es un tambor de mano del altiplano boliviano y peruano que se emplea para acompañar algunos conjuntos de flautas, como los waka-pinkillos o los sikus mimulas. Tiene unos 50 cms. de diámetro y 15-20 cms. de altura, cuerpo de madera laminada, parches de polietileno o de cuero pelado de oveja o cabra, aros y chirlera. Algunos artesanos modernos las elaboran usando parches con pelo, aunque no es lo más habitual.

La wank'ara suele interpretarse con una sola baqueta o waqtana, aunque existen variedades que se ejecutan con dos palillos, como si se trataran de redoblantes; una de ellas, llamada caja mohoceñada o tambor mohoceño, es la empleada para acompañar a las flautas mohoceños.


Imagen 19. Caja mohoceñada y "tropa" de mohoceños.
Imagen 20. Cajas mohoceñadas.


Cuando la wank'ara carece de aros, se habla de una caja (aunque el término es utilizado libremente para designar a un amplio rango de membranofonos andinos). La caja sería la descendiente de los tambores incaicos dibujados por Guaman Poma en sus "Corónicas..."; es un instrumento cuya presencia, con ligeras diferencias en su estructura y su nombre, puede rastrearse a lo largo y ancho de todos los Andes.

En los valles andinos bolivianos y en el departamento de Tarija, el instrumento es empleado para acompañar las coplas tradicionales cantadas en Carnavales y fiestas religiosas, y para poner ritmo a instrumentos de viento como erkenchos o pinkillos. La variante tarijeña se conoce como caja chapaca, y la de los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí, caja pinkillada o caja chicheña.


Imagen 21. Cajas chapacas (Tarija, Bolivia).


Membranófonos andinos

En Argentina, la caja tiene un amplio número de variantes: el musicólogo Rubén Pérez Bugallo cita la caja vallista, la caja puneña, la caja santiagueña, la caja tucumana y la caja chayera. Las principales diferencias entre ellas radican en las dimensiones (altura y diámetro). Se las usa sobre todo para acompañar coplas y para poner ritmo a las melodías de erkenchos y kamacheñas.

La caja también está presente en el Norte Grande y el Norte Chico chileno, cumpliendo prácticamente las mismas funciones que en el noroeste argentino.


Imagen 22. Cajas vallistas (baja calidad).
Imagen 23. Detalle de caja chayera 01.
Imagen 24. Detalle de caja chayera 02.
Imagen 25. Cajas chayeras.
Imagen 26. Caja chayera (parche de polietileno) y erkencho (Argentina).
Imagen 27. Caja chayera y erkencho (Argentina).


En la sierra central peruana, la caja recibe el nombre de tinya, y se la emplea igualmente para acompañar distintos tipos de cantos y coplas, por ejemplo las cantadas en quechua durante la herranza andina y la fiesta de Santiago.

El pueblo Chipaya (departamento de Oruro, Bolivia) emplea cajas cuadradas (ushni cajas), rectangulares (pap pish isquin caja) y triangulares (chap isquin caja), con dos parches de cuero y cuerpo de madera, generalmente de cardón o cactus. Además conservan el curioso maisho caja o bombo Chipaya, un cilindro de tronco de cardón de 30 cms. de altura y otros tantos de diámetro que va totalmente forrado en cuero de llama (debido a la porosidad de la madera); sobre ese cilindro se colocan dos parches, también de cuero, unidos entre sí por un cordón de lana.


Caja (instrumento musical andino), en Wikipedia.
Tinya, en Wikipedia.


Imagen 28. Wank'ara.
Imagen 29. Caja.
Imagen 30. Tinya.
Imagen 31. Caja triangular chipaya y caja chayera.


Membranófonos andinos

En todos los Andes se utilizan distintos tipos de tambores, membranófonos con aros, con una altura mayor a su diámetro y parches sintéticos o de cuero con o sin pelo. Se los emplea en el norte de Ecuador, en la sierra central peruana, en los valles bolivianos (donde se lo conoce como "bombo zamba") y en los valles centrales de Chile. Igualmente, en toda la cordillera andina pueden encontrarse diferentes variedades de redoblantes o tarolas, tanto la variedad europea de banda (metal y parches sintéticos) como la nativa (madera y cuero).

En el área andina de Argentina se emplea el llamado "bombo legüero" o "bombo criollo", un membranófono construido a partir de un tronco de ceibo, de unos 60 cms. de altura y 45 cms. de diámetro, con dos parches de cuero de cabra o cordero y aros. Se interpreta con dos baquetas, y se lo emplea para acompañar todo tipo de música (incluyendo los típicos carnavalitos). La tradición señala que su potente sonido puede escucharse a una legua (unos 5,5 kms.), de ahí el apelativo de "legüero".

En el área cordillerana meridional, los Mapuche emplean el caquekultrun (un tambor de doble parche) y el kultrun, un timbal de cuerpo semiesférico. Y en los valles cálidos o yungas del oriente del departamento de La Paz (Bolivia), las comunidades afrobolivianas utilizan las cajas o tambores de la saya, instrumentos únicos en su género.


Imagen 32. Bombo o tambor chilote (Chiloé, Chile).
Imagen 33. Bombo legüero.
Imagen 34. Kultrun.


Imagen A: Edgardo Civallero | Imagen B | Imagen C | Imagen D | Imagen E | Imagen F.


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