Tierra de vientos. Revista digital de música andina. Cabecera
La tierra Los Andes geografía andina
    Tierra de vientos > La tierra > Historia | Número 09 (Mar.-Abr. 2012)
    Por Edgardo Civallero

Constructores de chullpas


Constructores de chullpas

Las chullpas (voz aymara) son monumentos funerarios de adobe o, en ocasiones, de piedra, semejantes a torres, con plantas circulares, cuadradas o rectangulares, y alturas variables (entre 2 y 4 mts., aunque llegan a 8 mts.). Por lo general poseen una única puerta (cuadrada, triangular, ojival) orientada al este, y algunas presentan decoraciones intrincadas e incluso algunos colores.

La mayoría de ellas fueron levantadas durante los siglos XIII y XIV por los habitantes de los antiguos reinos Aymara del altiplano boliviano, aunque el nombre se emplea en la actualidad para designar a construcciones similares alzadas posteriormente tanto en Bolivia como en Perú y en el norte de Chile durante el periodo de dominación incaica (siglos XV y XVI).

No todos los reinos Aymara construyeron chullpas: no hay evidencia de estas estructuras en los territorios Qhara Qhara (Caracara) y Yampara, por ejemplo. Por otro lado, algunos pueblos vecinos de los Aymara, como los Uru y los Puquina, sí las tuvieron. Los Inca, de acuerdo a los argumentos de algunos arqueólogos, las habrían copiado de sus súbditos Aymara cuando las fuerzas del Tawantinsuyu ocuparon sus territorios. Con la llegada de los conquistadores europeos, esta tradición de enterramientos monumentales desapareció.

Las chullpas albergaban los restos mortuorios de mallkus (jefes) y otros individuos “nobles” o, al menos, con cierto estatus social dentro de su comunidad, así como los de sus familiares (esposas, hijos) y allegados. Se levantaban sobre cistas cavadas en la tierra o talladas en la roca, en las cuales se colocaban los cuerpos en posición fetal, envueltos en bolsas de cuero de llama, en paños tejidos o en sacos de paja trenzada. A su lado se dejaban bienes personales, comida y algunas ofrendas. Pocas veces los enterramientos eran individuales: por lo general cada chullpa servía como mausoleo para un ayllu o familia extendida determinada.

En el altiplano boliviano hay más de un centenar de chullpares o chullperíos (grupos de chullpas) identificados. Los de la zona norte (el área que rodea al lago Titicaca), así como los del sur del Perú, suelen estar compuestos por torres circulares de piedra, mientras que los del altiplano central y meridional y los de Chile incluyen estructuras cuadradas o rectangulares de adobe.


Constructores de chullpas

Entre los conjuntos de chullpas más conocidos de Bolivia se encuentran las de Kulli Kulli Alto, cerca de Ayamaya (provincia Aroma, departamento de La Paz). Se trata de unas 60 torres rectangulares de adobe de 3-5 mts. de altura (ver ilustración B). También en el departamento de La Paz se encuentran las siete chullpas de Mantecani, cuadradas y de adobe; las de Tolerani (cerca de Umala, provincia Aroma), del mismo material y 4 mts. de altura; y la necrópolis de Cóndor Amaya, cerca de Patacamaya: 21 torres de adobe de colores amarillos (las Aymara) y rojos (las Incas).

En el departamento de Oruro se encuentran las chullpas de la “ciudad encantada” de Pumiri (cerca de Turco, provincia Carangas). Éstas se encuentran entre los pocos ejemplos de torres “coloreadas”. En algunas de ellas se intercalaron ladrillos de adobe de colores, y en otras (como es el caso de Pumiri) se cubrió la superficie de los monumentos con barros rojos, blancos y grises (ilustración A).

Los arqueólogos afirman que las chullpas más antiguas son las cercanas al lago Poopó (departamento de Oruro), que habrían pertenecido a los reinos Sura (Sora), Karanka (Caranga) y Pacaxe (Pacaje) y habrían sido levantadas durante el siglo XIII. Las más cercanas al lago Titicaca, pertenecientes a los reinos Lupaqa (Lupaca), Qulla (Colla) y Kana (Cana), datarían del siglo XIV.

Fuera de Bolivia, las chullpas más interesantes son las de Caillama (en la sierra de Chapiquiña, provincia de Parinacota, región de Arica y Parinacota, Chile); las imponentes torres de Sillustani (lago Umayo, Puno, departamento de Puno, Perú) y Cutimbo (Puno); las de Molloco (cerca de Acora, Puno); las de Ninamarca (Pisac, provincia de Calca, departamento de Cusco, Perú), realmente espectaculares; y las del complejo arqueológico Mauk’allaqta (cerca de Yauri, provincia de Espinar, departamento Cusco), entre las cuales se cuenta una de las únicas chullpas conocidas con cúpula.

Se ha documentado que muchos jefes Aymara, cuyas poblaciones fueron desplazadas por los Inca tras la conquista del altiplano boliviano a manos del Tawantinsuyu, fueron enterrados en sus chullpas familiares, situadas en su lugar de nacimiento.

Hoy, algunos de estos monumentos están protegidos, pero un número nada despreciable se encuentran en un lamentable estado de abandono, saqueados y destrozados. Triste destino para construcciones que fueron, en su momento, una verdadera marca en el paisaje altiplánico: un elemento que grababa en la memoria colectiva y proclamaba a los cuatro rumbos la figura de un personaje importante que honró a su ayllu y a su comunidad.



Chullpa, en Wikipedia.
Artículo. “Identidad étnica y muerte: torres funerarias (chullpas) como símbolos de poder étnico en el altiplano boliviano de Pakasa (1250-1600 d.C.)” por Risto Kesseli y Martti Pärssinen. En Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines, 34(3), (2005), pp. 379-410.
Artículo. “Las prácticas funerarias de los grupos étnicos en el Altiplano andino”, por Jedu A. Sagárnaga Meneses. En Archivos Bolivianos de Historia de la Medicina, 10(1-2) (2004).
Artículo. “Cóndor Amaya, un tesoro en grave peligro”, por Jedu A. Sagárnaga Meneses. En Los Tiempos.com.


Imagen 01. Chullpas cerca de La Paz.
Imagen 02. Chullpas de Sillustani.
Imagen 03. Chullpas de Ninamarca.
Imagen 04. Chullpa de Molloco.
Imagen 05. Chullpa de Mauk’allaqta.
Imagen 06. Chullpas de Cutimbo.
Imagen 07. Chullpa de Caillama.


Imagen A  |  Imagen B


> Arriba    |    > La tierra    |    > Portada    |    > In English