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    Tierra de vientos > Instrumentos > Instrumentos | Número 08 (Nov.-Dic. 2011)
    Por Edgardo Civallero

Aerófonos andinos (02): los grandes pinkillos


Pinkillos

Los pinkillos, pinkullos o pingullos son flautas verticales que se caracterizan por su embocadura, similar a la de las flautas de pico europeas. Bajo este término se agrupan un número amplio de aerófonos andinos que poseen, como característica común, su estructura de soplo. Se construyen utilizando materiales tan diversos como caña, madera, metal, plástico, carrizo, hueso y cerámica. Tamaños, afinaciones y número de orificios son variables, así como la posición del bisel (delantera o trasera). Sin embargo, todas ellas coinciden en poseer una tapa (charkauma o tapatira) de madera dura (aliso, tark’o), cera de abeja o plástico, que permite la formación del canal de insuflación. El material, las dimensiones y la posición y forma de dicho canal son las características que proporcionan a la flauta su sonoridad particular.

Si bien algunos etnomusicólogos tempranos argumentaban que se tratarían de instrumentos introducidos por los europeos, la presencia de estas flautas de pico en excavaciones arqueológicas a lo largo y ancho de todas las Américas (desde Teotihuacan a Tiwanaku) ha dejado claro su origen prehispánico.

El término ya consta en los primeros diccionarios de las lenguas indígenas andinas: apareciendo como “pincollo” en el “Vocabulario de la Lengua Aymara” de Ludovico Bertonio (1612) y como “pincullu” en el “Vocabulario de la lengua general de todo el Perú” de Diego González Holguín (1608). Por su parte, Felipe Guamán Poma de Ayala incluye a estos instrumentos en la lámina 123 (página 316) de su “Nueva Corónica y buen gobierno” (1615), nombrándolos “pingollos”.


Pinkillo, en Wikipedia.
Pingollos, en “Nueva Corónica y Buen Gobierno”, de Guamán Poma de Ayala.


Imagen 01. Intérprete de pinkillo.
Imagen 02. Flautas triples de Teotihuacán.
Imagen 03. Gráfico del pinkullo.
Imagen 04. Ejemplo de pinkillo: roncadora peruana.


Video 01. Pinkillada potosina.
Video 02. Alma pinkillos.
Video 03. Waka pinkillo.
Video 04. Pinkullo huanchurino (Perú).


De entre las innumerables variedades de pinkillos existentes en la región andina, se presentan a continuación las tropas o conjuntos de “grandes pinkillos”, es decir, aquellos cuyos tamaños más grandes rondan el metro de longitud. Debido a sus peculiares características, las tarkas o anatas (que pertenecen a esta familia) no se incluirán en este listado. Por otro lado, las senqatanqanas y pinkhullus tokhoro son tratados en una sección específica de este número.

Los pinkillos ch’alla son flautas de caña originarias de la región de Colquencha (provincia de Aroma, departamento La Paz, Bolivia). Poseen un único tamaño, de alrededor de 85 cms., y 6 orificios de digitación. Suelen ejecutarse durante las fiestas patronales, el 15 de agosto y el 14 de septiembre.

Mohoceños

Los mohoceños (también escrito mohoseños, moseños, moceños, moxeños o mojseños) son una tropa de flautas originarias del cantón Mohoza (provincia de Inquisivi, departamento La Paz, Bolivia). Actualmente su empleo se ha extendido al sur del Perú y a los departamentos bolivianos limítrofes con Inquisivi (Oruro y Cochabamba).

Se elaboran en caña tokhoro y llevan 5-6 orificios de digitación en su cara frontal, más 4 orificios de afinación distribuidos en el extremo distal del instrumento. Generalmente el cuerpo de los mohoceños va asegurado con alambres o tiras de cuero, que impiden que la caña se raje.

La tropa incluye cuatro tamaños, cuyos nombres, afinaciones y dimensiones varían de comunidad en comunidad: salla, salliba, jatun, bordón o contrabajo (1-1.5 mts., 5 orificios); erazo, mala o bajo (2/3 de la longitud de la salliba, 6 orificios); requinto o tarka (la mitad de la longitud de la salliba); y tiple o ch’ili (la mitad de la longitud del erazo).

El mohoceño salliba es quizás el más llamativo de la tropa. Debido a sus grandes dimensiones, debe soplarse a través de un conducto auxiliar de caña, de 40-70 cms. de largo, llamado paltjata. Además, es el único aerófono de la familia de los pinkillos que se interpreta en posición horizontal, como si se tratase de una flauta travesera.

La tropa genera armonías de quintas, cuartas y octavas, y no lleva acompañamiento de bombos wank’ara: como instrumento de percusión suelen emplearse los llamados “tambores mohoseños” o “cajas mohoseñadas”, similares en estructura a un redoblante. En los últimos tiempos, las “mohoseñadas” o “moseñadas” (como se denomina a estos conjuntos) incorporan una “chirimiya”, “clarineta” o “clarinete”, pequeño instrumento de lengüeta doble cuyo sonido agudo y vibrante se destaca por encima de las flautas.


Moceño, en Wikipedia.
Mohoceños, en Apthapi.


Imagen 05. Tropa de mohoceños con tambor mohoceño.
Imagen 06. Intérpretes de mohoceños.
Imagen 07. Intérprete de mohoceño salliba.
Imagen 08. Constructor de mohoceño: detalle.
Imagen 09. Mohoceño tiple.
Imagen 10. Intérprete de mohoceño tiple.


Video 05. Mohoseñada. “Amorcito, perdóname”, por los Mayjas de Cala Cala (Bolivia).
Video 06. Mohoseñada. “Quien será el que te ame”, por los Mayjas de Cala Cala (Bolivia).
Video 07. Mohoseñada. “Khochu”, por Moseñada “Provincial Bolivia” de Murmuntani.
Video 08. Mohoseñada. “Arrepentida”, por Moseñada “Súper Líderes” de Olloraya (Bolivia).
Video 09. Moseñada en Carabuco.
Video 10. Moseñada en Entrada Autóctona de Urkupiña.
Video 11. Moseñada.


Los pinkillos empleados en las comunidades Quechua de Bolivia asumen diferentes nombres de acuerdo al área en la que se los construye e interpreta. Entre las denominaciones más comunes se encuentran pinkillo lawato, rollano, malicho, ch’utu pinkillos, khajchas, wistu lautas, malichos, wistu pinkillo, lauta, saripalka, flauta fiesta, y santa bárbara u onrra. Se elaboran a partir de ramas partidas al medio y ahuecadas, que luego se unen mediante cera de abeja y abrazaderas de cuero o nervio de res. Poseen 5-6 orificios, y sus dimensiones oscilan entre los 70 y los 110 cms. Los más apreciados suelen ser los construidos en las localidades de Falsuri y Vitichi (departamento Potosí). Forman parte del acervo tradicional de grupos étnicos como los Calchas, los Yuras y los Toropalkas, que las interpretan aprovechando sus sonidos más agudos y todos sus armónicos.

Ernesto Cavour, en “Los instrumentos musicales de Bolivia”, provee algunos detalles interesantes sobre estos aerófonos. Los Calchas (provincias de Nor y Sud Chichas, departamento Potosí) usan la flauta santa bárbara de 80 cms. durante los festejos de Santa Bárbara y Navidad (4 y 25 de diciembre, respectivamente) y, en ocasiones, para pedir lluvia. Durante los Carnavales, emplean la flauta fiesta de 70 cms., las saripalkas o flautas de Carnaval de un metro, y los lawatos o malichos de 50 cms.; suelen bañarlas en chicha para templarlas. Los Yuras, por su parte, emplean rollanos o lautas de 70 cms. acompañados por bombos wank’ara. Finalmente, los Toropalkas usan saripalkas de un metro y malichos de medio metro, octavadas y acompañadas con bombos wank’ara.

Este tipo de flautas también se utilizaban, hasta tiempos relativamente recientes, en ciertas áreas del oeste de la provincia de Jujuy (Argentina). Allí se las conocía como “turumas”.


Imagen 11. Rollano.
Imagen 12. Intérprete de rollano 01.
Imagen 13. Intérprete de rollano 02.
Imagen 14. Intérprete de rollano 03.


Video 12 (baja calidad). Carnaval en Vitichi (Calcha).
Video 13. Carnaval en Tocloca (Chicha).


En la sección norte del departamento Potosí y las áreas fronterizas con los departamentos Cochabamba y Oruro, los grupos étnicos Layme, Qaqachaca y Macha emplean pinkillos que reciben una infinidad de nombres distintos. Los más conocidos son much’a, turume o torome, machu pinkillo, bajo pinkillo, pinkillo lica, pinkillo jach’a, pinkillo labota y pinkillo k’oro.

Se construyen a partir de ramas de saúco o madera balsa, perforadas con hierros calientes y aseguradas con cintas de cuero o nervios para evitar rajaduras. Suelen interpretarse en grandes tropas, sobre todo entre el mes de noviembre y los Carnavales.

Los tamaños mayores miden 1,2 mts. de largo y hasta 8 cms. de diámetro, aunque se los puede encontrar de hasta 2 mts. de largo. Como el resto de los pinkillos, poseen 6 orificios de digitación. Debido al enorme tamaño, cuentan además con varios orificios de afinación en su extremo inferior, y un sistema de soplo similar al de las senqatanqanas: una cabecera de madera, brea o mapha (cera de abeja) con una larga embocadura de caña sokhosa.

La tropa incluye el much’a; el mala, malta o jatun q’ewa (2/3 de la longitud del much’a); el t’ara, sona o varitan (la mitad de la longitud del much’a); y el ch’ili, uña q’ewa, jisqa q’ewa, chuyma o juch’uy q’ewa (la mitad de la longitud del mala).

Los chajjes (a veces llamados “flautas charkas”) son una tropa de pinkillos fabricados a partir de ramas de árbol, y originarios del departamento de La Paz (Bolivia). Se interpretan especialmente en Colquencha (provincia de Aroma), Corocoro (provincia de Pacajes) y aledaños. Poseen 6 orificios frontales y se tocan entre enero y los Carnavales. Los conjuntos incluyen 15 o más ejecutantes; acompañados por bombos wank’ara y bocinas pututu, hacen sonar tres tamaños de chajjes: tayka (80 cms.), mala (55 cms.) y ch’uñi (40 cms.).


Chajje, en Let’sGoBolivia.


Imagen 15. Chajje.
Imagen 16. Chajjes.


Video 14. Pinkillos en el Carnaval de Macha.
Video 15. “Ch’sisyasun laqhayasun”. Carnaval de Macha (con pinkillos).


En Perú, los “grandes pinkillos” se denominan pinkuyllus, y se localizan en el departamento de Cuzco, sobre todo en las provincias situadas en las tierras altas (Canas, Canchis, Espinar y Chumbivilcas). Poseen entre 90-110 cms. de largo y 4 cms. de diámetro. Se fabrican a partir de ramas de huaranhuay, huarango o quechuar, se sujetan con cintas de cuero (para evitar que se resquebrajen) y se embadurnan con grasa de llama. Localmente se identifican varios tipos de pinkuyllu: Marangani, Orqosi, K’ana, Huch’uy...

En Chinchero (provincia de Urubamba) y Colquepata (provincia de Paucartambo), también en Cuzco, se encuentran flautas similares, denominadas lawata o qaytanu.


Artículo. “La flûte pinkuyllu des Provincias Altas du Cuzco (Pérou) : organologie et symbolique érotique d’un aérophone andin”, por Raphaël Parejo-Coudert [fr].


Imagen 17. Pinkuyllus en Q’eros.
Imagen 18. Pinkuyllus de Cuzco 01.
Imagen 19. Pinkuyllus de Cuzco 02.


Video 16. Pinkuyllo, por Auténticos Carnavaleros de Chumbivilcas.
Video 17. Tupay Carnaval de Pallpata (Espinar).
Video 18. Pinkuyllu y charango de Canas.
Video 19. Pinkuyllu de Chumbivilcas, en Apulaya.


Por último, merecen mención los “tokoros y pinkillos” de Juliaca (provincia de San Román, departamento de Puno), flautas descomunales interpretadas durante la Kashua o Qhaswa de San Sebastián (20 de enero), conocida como “Carnaval Chico”.


Tokoros y pinkillos de Juliaca, en Noticias de Juliaca.


Imagen 20. Pinkillo de Juliaca 01.
Imagen 21. Pinkillo de Juliaca 02.


Video 20. Qhaswa de San Sebastián 01.
Video 21. Tokoros y pinkillos Machu Aychas de Juliaca.
Video 22. Qhaswa de San Sebastián 02.


Imagen A y B: Edgardo Civallero


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