Tierra de vientos. Revista digital de música andina. Cabecera
Instrumento andino música andina
    Tierra de vientos > Instrumentos > Instrumento | Número 07 (Sep.-Oct. 2011)
    Por Edgardo Civallero

Los lichiguayos


Lichiguayo, lichihuayo, lichiwayu

Los lichiguayos (lichiwayus, lichiwayos, lichihuayos, liquiguayos o q’ichiwayus) son aerófonos empleados en el Norte Grande chileno (regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, y Antofagasta) y en el departamento de Oruro (Bolivia), por lo general —aunque no exclusivamente— en comunidades Aymara y Chipaya. La etimología de su nombre aún se sigue debatiendo, aunque la mayoría de los autores que las han estudiado coinciden en señalar que significaría “[flautas de] lecheros” o “[flautas] lecheras”.

Se trata de flautas verticales similares a la quena, de grandes dimensiones (entre 30 y 60 cms. de largo y 5 cms. de diámetro), y provistas de entre cuatro y siete orificios de digitación. Se construyen usando caña tokhoro, una variedad de bambú gruesa y recia, originaria de los yungas o valles cálidos de Bolivia. Se interpretan en tropas o conjuntos en los que participan al menos tres tamaños distintos: una flauta mayor, de 60 cms., una mediana de 40 cms., y una pequeña de 30 cms.; el sonido de la primera estaría separado del de la última por un intervalo de octava, y del de la segunda por un intervalo de cuarta o quinta.

En el norte de Chile es uno de los instrumentos ejecutados durante el awtipacha, la estación seca del calendario Aymara, que abarcaría desde fines de Carnaval (hacia marzo) hasta Todos los Santos (noviembre) e incluiría la época de cosecha. Suenan, sobre todo, durante Corpus Christi y en fiestas patronales, casi siempre en pueblos pequeños: en los grandes, por lo general, se prefiere la música de las tropas de zampoñas.

En Bolivia, y de acuerdo a Ernesto Cavour (“Instrumentos musicales de Bolivia”, pp. 71-72), los lichiguayos serían típicos de comunidades orureñas como Curahuara de Carangas, Totora, Corque, Salinas de Garci Mendoza, Venta y Media y Santa Ana de Chipaya. En contextos tradicionales (sobre todo en Bolivia, pero también en Chile), los lichiguayos acompañan una danza homónima, que escenifica el chaqu (la antigua caza de la vicuña) o el sacrificio de uno de esos camélidos a la Pachamama, la Madre Tierra, por parte de un pastor. En base a estos hechos, los musicólogos y folkloristas suponen que los lichiguayos habrían estado originalmente asociados a comunidades de pastores, a ritos relacionados con los camélidos andinos, y a un determinado periodo del año.

Sin embargo, la tradición oral señala que “lichiguayos” eran sirvientes indígenas de las haciendas del altiplano boliviano, que se ocupaban de ordeñar las vacas. Se ha inferido, pues, que lo que en un inicio fue un instrumento y una danza de pastores de llamas y/o cazadores de vicuñas terminó incluyendo también a cuidadores de ganado vacuno, y varió su nombre en consonancia.

En la actualidad, los lichiguayos son instrumentos con un repertorio poco conocido y con escasa difusión, aunque los investigadores indican que conservan su vitalidad en comunidades relativamente aisladas. Algunos grupos musicales modernos los han empleado en sus grabaciones y presentaciones (aunque no todos con acierto) y varios conjuntos de bailarines urbanos (sobre todo en La Paz) han presentado flautas y danza en Carnavales y otras fiestas, con lo cual aseguran, de cierta forma, su supervivencia y difusión.


Artículo. “Sobre la danza lichiwayus de Venta y Media” (Bolivia).
Aerófonos, en Memoria chilena.
Artículo. “Jukumarinti sawurinti: El oso-guerrero y la tejedora”, por D. Y. Arnold y R. López, describiendo algunas características de los lichiwayu en Bolivia.
Artículo. “Vila Vila: religiosidad y cultura” (Bolivia).


Imagen 01. Lichiguayos de Chapiquilta (comuna Chaquiña, Chile).
Imagen 02. Lichiwayu de Canal Collo (provincia Sur Carangas, Oruro, Bolivia).
Imagen 03 (baja calidad). Lichiguayo, en Memoria chilena.


Imagen A: Edgardo Civallero


> Arriba    |    > Instrumentos    |    > Portada    |    > In English