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Tierra de vientos > Tradiciones > Fiesta | Número 05 (May.-Jun. 2011)
Por Edgardo Civallero

La herranza andina

La herranza andina
La llamada “herranza andina” es una ceremonia realizada durante los Carnavales en comunidades de pastores del distrito Simón Bolívar (departamento de Pasco, Perú) y en regiones del Departamento Junín (por ejemplo, el valle del río Canipaco). Tiene como objetivo agradecer por los rebaños a la Pachamama y a los Apus (entidades espirituales representadas por accidentes geográficos; en este caso, por cerros o Tayta Jirkas), y marcar a los animales (de distintas maneras) con los símbolos del dueño.
La celebración comienza el sábado de Carnaval (“víspera” o visperashun). A partir del mediodía, y hasta la madrugada del día siguiente, se realizan las “mesas” de ofrendas (mesa mastay) para “pagar” a los Apus. El “pago” incluye ofrendas como lliqta (cal para mascar coca), hojas de coca, cigarrillos, licor, chicha de jora, pasteles, frutas, caramelos y galletas... Además se realiza el shactacuy o shactamicuy (llaqtamikhuy, en quechua “comida a la tierra”), el ritual de alimentar a la Pachamama. Durante la noche se vela (velacuy tuta) y se realiza el ritual de la “chacchapada”, la lectura de las hojas de coca a la búsqueda de pronósticos favorables para el año siguiente.
Al día siguiente se realizan concursos diversos, como los de honderos o “huaraqueros” (del quechua waraka, “honda”). Luego comienza la herranza en sí. El ambiente se ve animado por los cantos de las mujeres, que entonan coplas en quechua acompañándose de los tambores tinya (en una interpretación colectiva conocida como “tinyada”), y por el aroma que exhalan enormes ollas de tamaño humano, en donde se preparan guisos variados: alpaca con papas, ceviche de trucha, potajes, churpucuy (cuy frito)... Al mismo tiempo se juega con harina, agua y serpentina, se masca coca, se fuma y se bebe en un ambiente de comunidad que ayuda a estrechar los lazos entre familias.
Durante la herranza, los dueños marcan a sus rebaños de distintas maneras, dependiendo del tipo de animal y de su sexo.
La “puyada” o teñido se realiza con carneros y ovejas. Se elige el mejor macho y la mejor hembra de la majada; al primero se lo tiñe de rojo, y a la segunda, de rosa. Se realiza un emparejamiento o “matrimonio”, y se les da vino, galletas, coca y confites. Se los atavía con serpentina y se les coloca el “gualgapo” (para la hembra, un collar de frutas y para el macho, una corona del mismo material). Para terminar el ritual, los animales son paseados en hombros por sus propietarios.
El resto de las bestias del rebaño (ovino y caprino) son marcados con unos cortes especiales en las orejas: la “señalada” o señalacuy. Cada corte es una marca particular, propia de cada dueño. Además se pinta a cada animal en la cabeza o el lomo, con colores y formas identificativas.
Las llamas, alpacas y vacunos siguen un proceso distinto: la cintada o cintacuy. En él, los propietarios señalan a sus animales con cintas de un color característico; generalmente trenzan tiras de tela de varios colores siguiendo un determinado patrón, propio de cada dueño. A las hembras se les colocan en orificios realizados en las orejas; a los machos, en otros partes del cuerpo: a los toros, en el lomo y la cola; a las llamas, en el cuello como un collar.
Finalmente, vacunos y equinos son herrados (actividad que da nombre a la celebración en sí), es decir, marcados con un hierro candente en una pata o muslo.
En el valle de Canipaco, la herranza suele llamarse “diachacuy” o “Tayta Shanty” y se celebraba originalmente el 24 de julio, día de Santiago (de ahí el nombre de “Tayta Shanty”, Padre Santiago), el patrón de la ganadería. Luego pasó a realizarse en la “octava” (a partir de la primera semana del mes de agosto, y que se prolonga al mes de septiembre). La actividad de marcar a los animales tiene lugar en todo el Perú, pero con nombres diversos. En general, se la conoce como “toril”, e incluye otras celebraciones, como corridas de toros. En Ayacucho se la llama uywakunapaq raymi (en quechua, “fiesta para los animales”). Se celebran en distintas fechas (p.e. en San Juan, en Chupaca, departamento de Junín; en agosto en Ayacucho; o en marzo en Cajatambo, departamento de Lima). En todas ellas se realizan ofrendas a los seres sobrenaturales, y se interpretan tinyas y huajras o waqras (cornetas de cachos o astas vacunas) acompañando los cantos femeninos, aunque en la actualidad esas tradiciones han sido sustituidas por orquestas típicas de arpas, violines y saxos.

Imagen.

La fiesta de la herranza andina, en La Primera.
X Festival de la Herranza Andina, en Cerro de Pasco.
La herranza andina: la fiesta costumbrista de más arraigo, en La Primicia.
Chupaca revive hoy la fiesta del Toril y la Chacchapada, en Cusco Web.
Las estrellas no mienten: agricultura y ecología subjetiva andina en Jauja, en GoogleBooks.

Video 01. Festival de la herranza andina en el distrito Simón Bolívar (Pasco).
Video 02. Herranza Pasco 2011.
Video 03. Toril.