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Tierra de vientos > La tierra > Geografía | Número 04 (Mar.-Abr. 2011)
Por Edgardo Civallero

Los Andes argentinos

Los Andes argentinos
La cordillera de los Andes corre de norte a sur a lo largo de todo el límite occidental del territorio argentino, abarcando desde la provincia de Jujuy hasta la Isla Grande de Tierra del Fuego. Sus paisajes varían desde los resecos altiplanos septentrionales hasta los lagos y glaciares del sur.
El tercio norte de los Andes argentinos constituye la parte sur del “Área cultural andina”, la zona de influencia directa del antiguo Tawantinsuyu o “Imperio Inca”. Se trata de la única región considerada puramente “andina” en el sentido general de la palabra. Corresponde al noroeste argentino (NOA) y ocupa las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca y La Rioja.

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Los Andes argentinos
La provincia de Jujuy está principalmente ocupada por “punas” (puna de Jujuy, de Lípez, de Atacama). Se trata de altiplanos desolados, cubiertos de pajonales de icho e iro y de tolares, y poblado por vicuñas, vizcachas, chinchillas y cóndores. La región está salpicada de extensos salares y hermosas lagunas endorreicas, como la de Pozuelos o la de Guayatayoc.

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Los Andes argentinos
Las altas punas descienden hacia el este, deshaciéndose en cadenas montañosas menores (la pre-Cordillera) y valles como el formado por el Río Grande de Jujuy, mejor conocido como Quebrada de Humahuaca.

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Provincia de Jujuy, en Wikipedia.
Puna de Atacama, en Wikipedia.
Laguna de Pozuelos, en Wikipedia.
Laguna de Guayatayoc, en Wikipedia.
Río Grande de Jujuy, en Wikipedia.
Quebrada de Humahuaca, en Wikipedia.

Foto 01. Purmamarca, Jujuy.
Foto 02. Puna argentina.
Foto 03. Susques, Jujuy.
Foto 04. Puna argentina.
Foto 05. Salinas grandes, Jujuy.


Los Andes argentinos
Más al sur, en la provincia de Salta, continúa la puna, igualmente sembrada de salares (p.e. los de Pocitos y de Arizaro, éste último incluyendo el Cono de Arita). El límite de la puna está marcado por la Quebrada del Toro, en donde se sitúa la bellísima ciudad de San Antonio de los Cobres, enclavada en un entorno agreste y rodeada de enormes cardones.
Los cordones cordilleranos incluyen los Nevados de Cachi (6.380 mts.) y de Chañi (5.896 mts.), el volcán Llullaillaco (del quechua llullaq yaku, “agua engañosa”, 6.739 mts.) y los Valles Calchaquíes. Estos últimos, que continúan hacia la provincia de Tucumán, son el último reducto de una cultura, la Diaguita, y de un repertorio musical, el tritónico (bagualas y vidalas), además de constituirse en un paisaje maravilloso de rocas rojas y cardones.

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Salar de Arizaro, en Wikipedia.
San Antonio de los Cobres, en Wikipedia.
Nevado de Cachi, en Wikipedia.
Chañi, en Wikipedia.
Volcán Llullaillaco, en Wikipedia.
Valles Calchaquíes, en Wikipedia.

Foto 06. Volcán Llullaillaco.
Foto 07. Nevado de Cachi.
Foto 08. Cono de Arita y salar de Arizaro.
Foto 09. Valles Calchaquíes 01.
Foto 10. Valles Calchaquíes 02.


Los Andes argentinos
La puna se continúa hacia el sur, en la provincia de Catamarca. En un ambiente desolado y rocoso se alzan salares imponentes, y volcanes como el Antofalla (del kunza “donde muere el sol”, 6.440 mts.). La cordillera incluye las cimas del Pissis (6.795 mts.), Ojos del Salado (6.893 mts.) y Tres Cruces (6.748 mts.).

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Volcán Antofalla, en Wikipedia.
Monte Pissis, en Wikipedia.
Nevados Ojos del Salado, en Wikipedia.
Nevado Tres Cruces, en Wikipedia.

Foto 11. Vicuñas en la puna de Catamarca.
Foto 12. Antofalla.
Foto 13. Pissis.
Foto 14. Ojos del Salado.
Foto 15. Nevado Tres Cruces.


Los Andes argentinos
La sección central de la cordillera de los Andes ocupa las provincias de La Rioja, San Juan, Mendoza y Neuquén. Es una región de extracción de minerales, y de viñedos ocupando los valles andinos, por los que descienden torrentes y riachos. En San Juan, la cadena es un continuo montañoso coronado por nieves eternas. Allí destaca, entre muchas otras cumbres, el Cerro Mercedario (6.770 mts.). En Mendoza se alzan el volcán Tupungato (prob. del huarpe “mirador de estrellas”, 6.550 mts.) y el Aconcagua (prob. del quechua “centinela de piedra”, 6.962 mts.), la cumbre más alta de los Andes y de todo el continente americano.

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Cerro Mercedario, en Wikipedia.
Volcán Tupungato, en Wikipedia.
Aconcagua, en Wikipedia.

Foto 16. Cerro Mercedario.
Foto 17. Volcán Tupungato.
Foto 18. Aconcagua 01.
Foto 19. Aconcagua 02.


Los Andes argentinos
Neuquén posee un buen número de volcanes, como el Lanín (3.776 mts.) y el Domuyo (4.709 mts.), así como lagos cordilleranos (Traful, Lácar) de una belleza incomparable. Muchos de ellos están protegidos dentro de Parques Nacionales, que además cuidan la fauna y la flora, que a estas latitudes se vuelven más ricas y exuberantes, con especies como el pehuén, el huemul o el arrayán.

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Volcán Lanín, en Wikipedia.
Volcán Domuyo, en Wikipedia.
Lago Traful, en Wikipedia.
Lago Lácar, en Wikipedia.
Parque Nacional Lanín, en Wikipedia.
Parque Nacional Los Arrayanes, en Wikipedia.
Pehuén, en Wikipedia.
Huemul, en Wikipedia.
Arrayán, en Wikipedia.

Foto 20. Volcán Lanín.
Foto 21. Volcán Domuyo.
Foto 22. Lago Lácar.
Foto 23. Lago Traful.
Foto 24. Parque Nacional Lanín.
Foto 25. Bosque de arrayanes.
Foto 26. Pehuenes.
Foto 27. Huemul.


La sección más austral de los Andes argentinos (y de la cordillera en sí) se alza en la Patagonia. Su altura va en declive hasta deshacerse en sus últimas cimas, en la Isla Grande de Tierra del Fuego.
La provincia de Río Negro exhibe una de las joyas naturales andinas por excelencia: el lago Nahuel Huapi, inserto en el Parque Nacional homónimo. Más al sur, en Chubut, no existen cimas de importancia, aunque sí numerosos lagos de origen glaciar, como el Puelo, el Epuyén, el Futalaufquen y el Fontana (algunos protegidos por reservas). Finalmente, en Santa Cruz destaca el monte Fitz Roy o Chaltén (montaña sagrada para el pueblo Tehuelche, 3.375 mts.) y los lagos Argentino, Viedma, San Martín / O’Higgins, Buenos Aires / General Carrera y Cochrane / Pueyrredón (compartidos con Chile, en el caso de lagos con dos nombres), sin olvidar el imponente glaciar Perito Moreno. En esa zona se incluye el Campo de Hielo Patagónico Sur, una de las mayores reservas de agua del mundo.
Los Andes patagónicos son el hogar de los guanacos, el puma, el cóndor y el cauquén, todos ellos animales vinculados a la mitología de los pueblos originarios de la región (Tehuelches Aonikenk y Gününa Küna).

Lago Nahuel Huapi, en Wikipedia.
Lago Puelo, en Wikipedia.
Lago Epuyén, en Wikipedia.
Lago Futalaufquen, en Wikipedia.
Lago Fontana, en Wikipedia.
Monte Fitz Roy, en Wikipedia.
Lago Argentino, en Wikipedia.
Lago Viedma, en Wikipedia.
Lago O’Higgins / San Martín, en Wikipedia.
Lago Buenos Aires / General Carrera, en Wikipedia.
Lago Cochrane / Pueyrredón, en Wikipedia.
Campo de Hielo Patagónico Sur, en Wikipedia.

Foto 28. Lago Nahuel Huapi 01.
Foto 29. Lago Nahuel Huapi 02.
Foto 30. Lago Nahuel Huapi 03.
Foto 31. Lago Puelo.
Foto 32. Lago Epuyén.
Foto 33. Lago Futalaufquen.
Foto 34. Lago Fontana.
Foto 35. Monte Fitz Roy 01.
Foto 36. Monte Fitz Roy 02.
Foto 37. Lago Argentino.
Foto 38. Lago Viedma.
Foto 39. Lago O’Higgins / San Martín.
Foto 40. Lago Buenos Aires / General Carrera.
Foto 41. Lago Cochrane / Pueyrredón.
Foto 42. Guanacos patagónicos.


Para cuando los Andes alcanzan Tierra del Fuego, han perdido altura: su máxima cima es el monte Cornú (1.490 mts.). Entre los lagos destacan el Fagnano o Kami, aguas sagradas para el ya desaparecido pueblo Selk’nam. En las laderas y valles se desarrollan tupidos bosques húmedos, con especies como el canelo, la lenga, el ñirre y el calafate. Ésta última es una deliciosa baya tan popular que cuenta con su propia leyenda indígena.

Isla Grande de Tierra del Fuego, en Wikipedia.
Lago Fagnano, en Wikipedia.
Hayas australes, en Wikipedia.
Calafate, en Wikipedia.

Foto 43. Lago Fagnano 01.
Foto 44. Lago Fagnano 02.
Foto 45. Monte Cornú.
Foto 46. Lenga solitaria.
Foto 47. Lengas en otoño.
Foto 48. Bosques de Tierra del Fuego.


Las culturas musicales de los Andes argentinos son muy variadas, y todas ellas reflejan, en su repertorio, el espíritu del paisaje que las rodea. Son numerosas las canciones que hablan de ríos, quebradas y montañas, y que rinden tributo a la flora y la fauna regionales.

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