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Tierra de vientos > Tradiciones > Fiesta | Número 04 (Mar.-Abr. 2011)
Por Edgardo Civallero

El Carnaval de Humahuaca

Carnaval de Humahuaca
    Llegando está el Carnaval / quebradeño, mi cholita.
    Fiesta de la Quebrada / humahuaqueña para cantar.
    Erque, charango y bombo, / carnavalito para bailar.

    “El humahuaqueño” (Edmundo Saldívar).
El Carnaval de la Quebrada de Humahuaca (provincia de Jujuy) es una de las celebraciones más renombradas del noroeste argentino, así como una de las más antiguas. Como todos los carnavales andinos, combina rasgos de la religión cristiana con aspectos religiosos nativos, especialmente con rituales de agradecimiento a la Pachamama (la Madre Tierra) por los bienes recibidos a través de la agricultura (probablemente relacionados con el ancestral Qhapaq Inti Raymi incaico, celebrado de diciembre a marzo).
Tiene lugar en febrero (o marzo) en todos los pueblos de la Quebrada, especialmente en Humahuaca. La precuela tiene lugar en la vecina villa de Tilcara: el llamado “enero tilcareño”, que tiene como objetivo “calentar” los ánimos y preparase para la fiesta grande.
En la actualidad, puede afirmarse que existen dos carnavales en la región. Uno se desarrolla en las comunidades más pequeñas y aisladas, y guarda el sabor de la celebración auténtica y original. Conserva rasgos autóctonos como el uso de instrumentos nativos (erquenchos, cajas, kamacheñas), la ejecución de danzas casi olvidadas (p.e. los saltaditos) y el canto de coplas que solo los más viejos cultores de la tradición oral recuerdan. El otro es el que tiene lugar en los pueblos más grandes (Humahuaca, Tilcara): si bien conserva algunos de los rasgos antiguos mencionados anteriormente, ha adquirido características nuevas y propias. Algunas de ellas son préstamos de los carnavales bolivianos, y otras son creaciones locales orientadas al turismo, que desde hace unos años invade masivamente la zona durante la temporada carnavalera.
El festejo comienza en cada comunidad con el llamado “desentierro del diablo”. Este “diablo”, también denominado “coludo” o “pujllay” (del quechua puqllay, “jugar”) es un muñeco de trapo que personifica la propia fiesta, y que fue enterrado al final del anterior Carnaval en un hoyo o bajo una apacheta, un altar popular andino hecho de piedras amontonadas.
A partir de ese momento comienza un periodo de desenfreno en el que se liberan todas las pasiones: la embriaguez sin recato es aceptada, las relaciones sexuales son libres, y todos los preceptos morales quedan anulados. La Iglesia Católica, muy a su pesar, debió acostumbrarse a estos hechos con el paso del tiempo, y participar en estos festejos “paganos”.

    Sale el sol, siguen chupando. / Sale la luna, siguen chupando.
    ¿Qué será de esos muchachos / tan queridos, pero borrachos?
    En Maimará siguen chupando. / En Humahuaca siguen chupando.
    ¿Qué será de esos muchachos / tan queridos, pero borrachos? ¡Salud!

    Los Tekis. “Los Borrachos”. Del álbum “Somos”.
Durante los ocho días de festejo se baila y se canta sin parar, y suenan instrumentos como quenas, charangos, guitarras, anatas, zampoñas y acordeones (muchos de ellos importados de la vecina Bolivia). Muchos danzarines se cubren con máscaras coloridas y trajes brillantes, llenos de cascabeles, o se disfrazan de diablos, indios o gauchos. Se juega con harina o talco, y se reparten ramitas de albahaca, supuesto antídoto contra la macha o borrachera y símbolo del Carnaval. Se convida a chicha y bebidas alcohólicas, y se comen platos tradicionales como las empanadas y las humitas.
De las comunidades vecinas (e incluso de grandes ciudades como San Salvador de Jujuy, la capital provincial) llegan camiones cargados de gente; otros tantos recorren kilómetros a pie o a lomo de mula para acercarse a las “fiestas grandes”.
Tras esos días de alegría y borrachera, se “entierra” el Carnaval el Domingo de Tentación, colocando al "pujllay" en un hoyo (o bajo una apacheta) y honrándolo con cigarrillos, coca, chicha y serpentinas. Esta ceremonia, conocida a lo largo y ancho de los Andes como cacharpaya (del quechua, “despedida”), es precisamente eso: una despedida teñida de tristeza, en la que todas las bocas suspiran un único deseo.
“Que el diablo del Carnaval vuelva pronto”.

Imagen.
Carnaval de Humahuaca, en Wikipedia.
Descripción del Carnaval de Humahuaca, en Encarnaval.com.
Descripción del Carnaval de Humahuaca, en Argentina.ar.

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NOTA. Existen numerosos videos en YouTube y otras plataformas, relativos al Carnaval de Humahuaca. Lamentablemente, la mayoría de ellos son de baja calidad, y es por eso que no se incluyen aquí. Sin embargo, los interesados pueden buscarlos y verlos: les proporcionará una magnífica idea del bullicio y el colorido del festejo.