Tierra de vientos. Revista digital de música andina. Cabecera
Historia de la música andina argentina
Tierra de vientos > Música > Historia | Número 04 (Mar.-Abr. 2011)
Por Edgardo Civallero

Historia de la música andina argentina
Música andina en Argentina

Argentina comparte con Chile más de la mitad de la extensión total de la cordillera de los Andes (casi 4.440 de sus 7.240 kms.). Sin embargo, a pesar de la presencia de los Andes en la geografía argentina, solo la música de su sección noroeste (NOA) es considerada puramente “andina”, es decir, perteneciente al “área cultural andina” que recibió la influencia del Tawantinsuyu. La zona central y la meridional o patagónica no suelen considerarse escenarios de expresiones culturales “andinas”, a pesar de que en esa región se alce el Aconcagua, el punto más alto de la cadena montañosa.
Las expresiones musicales en los Andes argentinos comienzan con las culturas prehispánicas. En el NOA, la provincia de Jujuy fue ocupada por los Omaguaca, Tilcara y Ocloya, y el resto de la región, hacia el sur, fue territorio del riquísimo conglomerado de pueblos Diaguitas. Todos ellos recibieron una fuerte influencia por parte de los Incas, a lo largo del siglo XV y hasta la conquista hispana. En la actualidad, el pueblo indígena Kolla (también escrito “colla” o “coya”) es heredero mestizo de todos esos rasgos.
Los restos arqueológicos muestran restos de campanas ovales de bronce (cultura Santa María), algunas flautas tipo “quena” fabricadas de hueso, cascabeles y zampoñas de arcilla de una sola hilera. Se supone que algunas de las formas musicales de los pueblos preincaicos de esa región sobrevivieron y formarían el repertorio hoy conocido como “música tri-tónica”, al cual pertenecerían la baguala y la vidala. Sobre este estrato se asentaría la música incaica, la cual, fusionada con las corrientes europeas, daría paso al actual repertorio andino argentino.

Video 01. Vidala tradicional.
Video 02. Ejemplos modernos de vidala y baguala. “Los puesteros”.


Hacia el sur, el desaparecido pueblo indígena Huarpe dejó escasos testimonios de su cultura musical. La cultura Mapuche, ocupante de buena parte de la cordillera patagónica, posee aún una buena cantidad de instrumentos, aunque sus expresiones no sean demasiado conocidas y hayan afectado muy poco al folklore argentino actual. No ocurre lo mismo con el pueblo Tehuelche: si bien se sabe muy poco de sus instrumentos, uno de sus ritmos, el tahiel, ha pervivido, muy mestizado, hasta la actualidad. Las culturas originarias de Tierra del Fuego desaparecieron sin dejar más rastro que unas escasas grabaciones de sus cantos comunitarios.

Video 03. Música y danza Mapuche.
Video 04. Ejemplo de tahiel modernizado. “Amutuy”. Hermanos Berbel.
Video 05. Ejemplo de tahiel modernizado. “Amutuy”. Rubén Patagonia.
Documentos sonoros. Los últimos cantos de los Selk’nam (pueblos indígenas de Tierra del Fuego). Grabaciones etnográficas, en Memoria chilena.


La música tradicional argentina en general (y la andina en particular) sufrió una fuerte discriminación por parte de las clases dominantes del país, desde la época de la independencia. Era considerada “bárbara”, en contraste a la “civilizada” llegada de Europa. Sin embargo, a partir de fines del siglo XIX, los ritmos folklóricos comienzan a recuperarse de la mano de artistas como Andrés Chazarreta, y en la década de los 20 empieza su difusión a gran escala, en conciertos y radios.
A Chazarreta, un verdadero precursor, le seguirían Buenaventura Luna y su grupo La Tropilla de Huachi Pampa, que abrieron el camino a la para entonces denominada “música nativa”. Esa música encontró un lugar de lujo en el programa de radio “El fogón de los arrieros”, que comenzó a emitirse en los años 40’ y resultó un trampolín para muchos conjuntos, compositores y solistas de todas las regiones del país.

Video 06. “Vallecito”. La tropilla de Huachi Pampa.

En esa década destacaron conjuntos como Los Hermanos Ábalos, que consiguieron incluir un huayno andino (el ya famoso “Carnavalito quebradeño”) en la película “La Guerra Gaucha”. Comenzaron los trabajos de etnomusicología de Carlos Vega, fundador del Instituto de Musicología que hoy lleva su nombre. En los años 50’ se da el llamado “boom del folklore”, y la música andina, junto al resto de estilos regionales argentinos, se difunde masivamente. Se popularizaron canciones norteñas, como las interpretadas por el célebre Atahualpa Yupanqui (compositor de un tema “Huajra”, que luego popularizó Inti-Illimani)

Video 07. “Carnavalito quebradeño”. Trío de guitarras Domine.
Video 08. “Huajra”. Atahualpa Yupanqui.


En 1956 surgieron Los Chalchaleros, Los Fronterizos y Los Cantores de Quilla Huasi, que difundieron parte del canto andino, incluyendo en sus repertorios, entre otros muchos ritmos, carnavalitos, bailecitos, chayas y zambas. Les siguieron Los Cantores del Alba y Los Tucu Tucu, entre muchísimos otros.

Video 09. “Luna tucumana”. Los Chalchaleros.
Video 10. “Carnavalito del duende”. Los Fronterizos.
Video 11. “Chaya de los pobres”. Los Cantores de Quilla Huasi.
Video 12. “Carnaval en Purmamarca”. Los Cantores del Alba.


En los 60’ comenzó su carrera Jorge Cafrune, un verdadero referente que falleció durante la dictadura militar. Dos compositores, el guitarrista Eduardo Falú y el pianista Ariel Ramírez, alcanzaron su máximo nivel: el último compuso, por esa época, la ya célebre “Misa Criolla”. Los Huanca Hua renovaron la forma de hacer folklore, modernizándolo; sus pasos fueron continuados por decenas de agrupaciones argentinas. Nacieron los grandes festivales del canto folklórico, como el de Cosquín y el de Jesús María (en pie aún hoy), y aparecieron los primeros exponentes de la “Nueva Canción Latinoamericana”, que utilizaron la música andina, en muchas ocasiones, como base para sus temas. El folklore coral también se potenció, con ejemplos como Los Trovadores o Los Andariegos. Surgirían además grandes figuras como Jaime Torres, Uña Ramos y el Chango Nieto.

Video 13. “Cante, señor”. Jorge Cafrune.
Video 14. “La huarmillita”. Eduardo Falú.
Video 15. “Nacimiento del charango”. Ariel Ramírez (con Jaime Torres).
Video 16. “Gloria” de la Misa Criolla, por Los Fronterizos. Ariel Ramírez.
Video 17. “Gloria” de la Misa Criolla, por Los Calchakis. Ariel Ramírez.
Video 18. “De mi pago”. Los Huanca Hua
Video 19. “Pregones coloniales” y “Pregones del altiplano”. Los Trovadores.


La década de los 70’ fue el tiempo de Markama, Cuarteto Zupay, Grupo Vocal Argentino o Huerque Mapu, entre muchísimos otros. Leda Valladares (que inició su carrera junto a María Elena Walsh) se dedicó al rescate del canto andino, sobre todo de las vidalas, y Las Voces Blancas, el Dúo Salteño y muchos otros continúan la recuperación de ritmos norteños.

Video 20. “Fuego en Animaná”. Cuarteto Zupay.
Video 21. “Zamba de los yuyos”. Grupo Vocal Argentino.
Video 22. “Indiecito dormido”. Las Voces Blancas.
Video 23. “Doña Ubenza”. Dúo Salteño.


La dictadura militar silenció muchas voces. La censura obligó a grupos como Markama a eliminar de sus letras palabras como “pueblo”, “pobre” o “libertad”, términos que conservaron, pero cantándolos en quechua. En esa época, Mercedes Sosa lanzó sus trabajos junto a Víctor Heredia o el Chango Farías Gómez, el cual, en los 80’, fundaría Músicos Populares Argentinos, una formación pionera en el nuevo folklore de Argentina.

Video 24. “Pollerita colorada”. Mercedes Sosa.
Video 25. “Ojos de cielo”. Víctor Heredia.
Video 26. “Digo la mazamorra”. Músicos Populares Argentinos.


A partir de los años 90’ creció un fuerte movimiento en el noroeste argentino, dedicado a recuperar y difundir la música andina propia de la región. Grupos como Los Tekis y solistas como Gustavo Patiño, compositores como Ricardo Vilca y Fortunato Ramos y artistas ya consagrados como Jaime Torres se han dedicado difundir su patrimonio en escenarios nacionales e internacionales.

Video 27. “Vienes y te vas”. Los Tekis.
Video 28. “Amores de primavera”. Gustavo Patiño.
Video 29. Ricardo Vilca.
Video 30. Fortunato Ramos.
Video 31. “Tres bailecitos”. Jaime Torres
.

En la actualidad, todos los grupos folklóricos argentinos suelen incorporar parte del acervo cultural andino en sus repertorios. Aunque la música andina real sigue latiendo, como en el resto de Sudamérica, en los pueblos de la cordillera, en sus fiestas y celebraciones, y en cualquier ocasión en la que se pueda soplar una quena, rasguear un charango o entonar una baguala.

Ilustración.
Historia de la música folklórica de Argentina, en Wikipedia.
Museo virtual de instrumentos musicales del Instituto Nacional de Musicología “Carlos Vega”.
Blog “El folklore argentino”.
Formas musicales de Argentina, en Wikipedia.