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Tierra de vientos > La gente > Cultura | Número 03 (Ene.-Feb. 2011)
Por Edgardo Civallero

Los Caranqui o Karanki

Los Caranqui o Karanki
Los Caranqui (o Karanki, de acuerdo a la actual ortografía del quichua) son un pueblo indígena ubicado en la Sierra norte ecuatoriana, en la provincia de Imbabura.
En teoría, se trataría de los descendientes de los Caranquis prehispánicos, aquellos que se confederaron con Otavalos y Cayambes y fueron rendidos por los ejércitos del Inqa Wayna Qhapaq.
Se trata de unas 6.400 personas que viven en medio centenar de comunidades situadas en los cantones de Ibarra (parroquias La Esperanza, Angochagua, Caranqui y San Antonio), Antonio Ante (parroquia Andrade Martín), Otavalo (parroquia San Juan de Ilumán) y Pimampiro (parroquias Mariano Acosta y San Francisco de Sigsipamba).
Si bien originalmente habrían hablado una lengua de la familia Barbacoa, la misma se habría perdido hacia el siglo XVIII, siendo totalmente suplantada por el quichua. En la actualidad, el quichua es la primera lengua de los Karanki (la segunda es el castellano), y por esa razón se habla de ellos como de uno de los “Pueblos Quichuas”, junto a otras parcialidades quichua-hablantes vecinas como los Otavalo, los Natabuela o los Imbaya.
A pesar de su desaparición, la lengua karanki dejó profundas huellas en el quichua de la provincia de Imbabura.
Viven de la agricultura, cultivando trigo, cebada, maíz, papa y oca. La cosecha se destina al autoconsumo, y los excedentes se comercializan en los mercados regionales junto a la producción de alfarería y textiles.
Los hombres Karanki suelen vestir pantalón y camisa blanca, poncho rojo de lana, alpargatas blancas y sombrero de ala corta. La mujer, por su parte, viste blusa blanca bordada con hilos multicolores, falda o “pollera” de tonos intensos (o “anacos” oscuros, al estilo de las mujeres Otavalo), “huallcas” o collares dorados, “manillas” o pulseras (antiguamente, de coral rojo), sombreros y alpargatas negras, y la “chalina” de colores vivos.
Las mujeres son las depositarias del saber de su pueblo, y las encargadas de transmitirlo de manera oral, a través de coplas, adivinanzas, canciones y directrices prácticas.
Se organizan en comunas, cuya máxima autoridad es el Consejo del Cabildo y la Asamblea comunitaria. Las comunidades pertenecen a distintas organizaciones indígenas provinciales y nacionales, y albergan asimismo a asociaciones y cooperativas locales. Tales estructuras les permiten canalizar sus reclamos sociales, enfocados en la recuperación de su cultura, sus lugares históricos (como las ruinas de Caranqui), su tierra y sus aguas.

Imagen.

Karanki, en Secretaría de Pueblos, Movimientos Sociales y Participación Ciudadana, Gobierno del Ecuador.
Pueblo Karanki, en CODENPE (Consejo de Desarrollo de las Nacionalidades y Pueblos de Ecuador).
Leyendas Karankis, en Universidad Técnica del Norte.
Pueblo Karanki, con una mujer al mando. En revista “Runakuna”.

[Imagen 01] [Imagen 02]

Video 01. Inti Raymi en Caranqui.
Video 02. Reclamos Karanki por el agua.