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Historia andina música andina
Tierra de vientos > La tierra > Historia | Número 01 (Jul.-Ago. 2010)
Por Edgardo Civallero

Los inicios

Historia Tiahuanaco Tiwanaku
Para los académicos occidentales, “Historia” es el relato de los acontecimientos acaecidos en el periodo de tiempo en el cual una cultura o civilización ha tenido o dejado documentos escritos.
Desde esta perspectiva, la “Historia” de la América andina comienza exactamente con la llegada de los conquistadores hispanos y sus escribanos y cronistas. Sin embargo, siglos de historia –transmitida de boca en boca en boca y de generación en generación- los observaban llegar a los Andes.
Uno de los cronistas españoles, Juan de Betanzos, se animó a plasmar por escrito un pedacito de esa historia hablada en “Summa y narración de los Incas” (ca. 1551). Un pedacito que narra como se originó el mundo andino según lo contaban los memoriosos ancianos de las tierras del Tawantinsuyu, el “Imperio inca”.
    Dicen que, en los tiempos antiguos, la tierra del Perú estaba a oscuras. Y dicen que no había en ella ni lumbre ni día.
    En esos tiempos en que esa tierra era toda noche, dicen que salió de una laguna [Titicaca] que está en esa tierra del Perú, en la provincia que llaman Collasuyo [Kollasuyu, actual Bolivia], un Señor que llamaron Contiti Viracocha [Kon Tiqsi Illa Wiraqucha].
    Dicen que, cuando hubo salido el tal Señor de esa laguna, se fue a un sitio que está junto a ella, donde hoy día se levanta un pueblo que llaman Tiahuanaco, en esa provincia ya dicha del Collao.
    Y estando allí, de improviso dicen que hizo el sol y el día, y que al sol mandó que anduviese por el curso que anda. Y luego dicen que hizo las estrellas y la luna.
    Hecho esto en aquel asiento de Tiahuanaco, hizo de piedra cierto número de gente, y un señor principal que la gobernaba y señoreaba, y muchas mujeres preñadas, y otras paridas, y los niños en cunas. Todo ello estaba hecho de piedra.
    Y así hizo a toda la gente de Perú y de sus provincias: allí en Tiahuanaco, formándolas de piedra.
Muchas leyendas andinas actuales (y más de una teoría de algún arqueo-astrónomo fantasioso) dicen que las cabezas-clava del templete semi-subterráneo situado en las actuales ruinas de Tiwanaku/Tiahuanaco, y los monolitos antropomorfos que allí se alzan, son restos de la creación primigenia de Viracocha.
Cronistas posteriores a Betanzos recogieron y anotaron otros relatos de la creación del mundo. Todos ellos no hacen más que confirmar que la historia en los Andes había comenzado mucho antes de la llegada de las letras. Mucho antes, incluso, que la aparición de esas mismas letras sobre la faz de la tierra.